Liturgia Eucarística
El Ofertorio

Llevamos al altar el pan y el vino. También la colecta, que sirve para ayudar a los pobres y a la parroquia.
Con el pan y el vino ofrecemos también nuestra vida: nuestras alegrías, nuestros esfuerzos y nuestras tristezas.
El sacerdote reza: “Bendito seas, Señor, Dios del universo...”.
Observa en la Misa
Mira cómo preparan el altar: el corporal, el cáliz, la patena y las vinajeras con agua y vino.
Mi oración
Señor, te ofrezco mi día entero. Recíbelo como un regalo pequeño pero de corazón. Amén.
Para acompañar
Es un buen momento para enseñar la generosidad: ofrecer algo propio, no solo lo que sobra.
Para platicar en familia
¿Qué cosa tuya te gustaría ofrecerle hoy a Jesús?