Introducción
La iglesia es la casa de Dios

Cuando entramos a la iglesia, entramos a la casa de Dios. Por eso caminamos con cuidado y hablamos bajito.
Al entrar mojamos los dedos en el agua bendita y hacemos la Señal de la Cruz. Así recordamos nuestro Bautismo.
Después buscamos nuestro lugar, hacemos una pequeña reverencia hacia el altar y nos preparamos para rezar.
Observa en la Misa
Busca el sagrario. Es un lugar especial donde se guarda a Jesús Eucaristía. Junto a él hay una lamparita encendida.
Mi oración
Señor, estoy en tu casa. Enséñame a estar aquí con respeto y con alegría. Amén.
Para acompañar
Muestra el agua bendita, el sagrario y la lámpara del santísimo. Los gestos se aprenden imitando.
Para platicar en familia
¿Qué diferencia hay entre nuestra casa y la casa de Dios?