Liturgia Eucarística
El Envío

El sacerdote dice: “Pueden ir en paz”. Y respondemos: “Demos gracias a Dios”.
La Misa termina, pero nuestra misión empieza: llevar el amor de Jesús a todos.
Podemos ser buenos en casa, compartir con los demás y ayudar a quien lo necesite.
Observa en la Misa
Al salir, vuelve a mirar el altar y despídete de Jesús con una pequeña reverencia.
Mi oración
Jesús, ayúdame a llevar tu alegría a mi casa y a mis amigos. Amén.
Para acompañar
De regreso a casa, pregunta qué recuerda de la Misa. Ese repaso vale oro.
Para platicar en familia
¿Qué cosa buena vas a hacer hoy después de la Misa?
Mi actividad
Marca la misión que quieres cumplir esta semana.
Objetivo: Llevar la Misa a la vida diaria.